El peto de ánimas es una de las manifestaciones materiales del culto a los muertos, de la devoción de las ánimas; surge después del siglo XVI, en la situación político-religiosa de la Contrarreforma, es entonces cuando aparece la idea del Purgatorio.
La finalidad de estos elementos populares es la de ofrecer todo tipo (flores, cera, patatas, maíz, pan, aceite…), a las ánimas que no encuentran descanso en el Purgatorio, para que alcancen la felicidad en el Cielo; una vez liberadas intercederán por quien hizo la ofrenda, y daban dinero para que el cura lo administrara y dijera misas por los difuntos.
El estilo artístico de las piezas que vamos a exponer a continuación, de cantería se define cómo “popular”; los devotos conocían perfectamente las formas y colores que querían y no le pedían al cantero artesano otra cosa que hacer la obra comendada con su mejor habilidad. El artesano casi siempre se mantenía en el anonimato.
Constan de una cavidad que parece una capillita que ocupa el eje central y superior y una abertura excavada casi siempre en la base, tapada con una lámina de hierro y un agujero para meter las ofrendas.
Existe una clase de “petos” que no corresponden la estructura general, son hechos en el varal o en la base de los cruceros.
Así tenemos:
Bustavalle
Calvelo
Proyecta un cuerpo ortogonal de sillería en seco, enmarcado por pilastras de escaso resalte, rematadas por molduras a la altura de la línea de imposta e cubierto por cornisa moldurada, acusándose la falta sobre ella de los habituales remates. La ventana describe, a partir de la repisa, un arco ornamentado con doble escotadura y cierre con reja de barrotes cuadriculados con apliques avolutados, cobija un altorrelieve en piedra policromada, presidido por el Espíritu Santo, La Virgen del Carmen con Niño y San Francisco, quienes tienden el escapulario y el cordón de ánimas, dispuestas en simetría en el extremo inferior y entre las que sobresale la figura de un obispo. Siglo XIX, estilo popular.

Casasoá
Foncuberta
La primera noticia sobre él se debe a Manuel Díez Sanjurgo, quien informa que «En Foncuberta existe outro miliario, Servinde de columna a unha cruz e que foi cortado para colocar un cepillo de ánimas». Xaquín Lorenzo Fernández supone que puede corresponder a la milla 85 del itinerario de Antonino. Estos datos son completados por Antonio Rodríguez Colmenero, confirmando lo anterior y aportando su transcripción: «-iver-re/-ivs-p-n/-cic maxi-d. Siglo XIX, estilo popular.

Maceda, San Pedro
Consta de un solo cuerpo con hornacina sobre repisa de cuarto bocel; cierra la hornacina una reja de barrotes verticales, con montante de cruz flanqueada por volutas contrapuestas. La arquitectura se aníma con una moldura de guarnición lisa en los bordes, coincidiendo comedidos efectos claroscuristas; estos aumentan en la movida cornisa de proyección curvilínea, sobre la que asientan armoniosos pináculos y base de cruz central. Siglo XIX, estilo popular.
Ubicación: 42.272581, -7.659633

Vixueses
Peto de ánimas monolítico, de traza simplificada atendiese a la forma pilariforme de sección cuadrangular; en la zona superior se sitúa la hornacina de medio punto donde se alojaba el panel de ánimas, presenta escaso desahogo contrastando con el desarrollo de la caja de limosnas, protegida con plancha de hierro.

Zorelle
Cuerpo formado por sillares de buena cantería: la cara principal del monumento aparece labrada a dos planos graduados por una estrella moldura, quedando el espacio central donde se ubica la hornacina de medio punto, enmarcado en su contorno. Remata la cornisa curvilínea en cuyo punto más alto descansa un estilizado pináculo. Siglo XIX, estilo popular